Tres líderes en FLEXO comparten su visión sobre el futuro

12 Mayo 2025
El futuro de la etiqueta: diseño, especialización y un mercado premium en expansión
La industria de las etiquetas vive un momento clave de evolución acelerada.
Para Héctor Yañez, experto de Fujifilm México, los próximos tres años estarán marcados por la especialización, la calidad visual extrema y un enfoque claro en nichos rentables.
“Antes con cuatro colores estábamos felices. Hoy en etiquetas, ocho o diez colores no son raros. Hay una demanda real por espacios de color extendidos, efectos visuales impactantes y una experiencia de marca desde el primer contacto visual”, comenta.
La etiqueta toma el lugar del empaque
Una tendencia interesante que Yañez identifica con claridad es el desplazamiento de ciertos formatos tradicionales. “Muchos fabricantes de licores, por ejemplo, están dejando de invertir en cajas plegadizas. Prefieren botellas sin empaque, pero con una etiqueta espectacular que proyecte una imagen premium”.
En este nuevo escenario, la etiqueta se convierte en el empaque, en el canal primario de comunicación con el consumidor. Y ese consumidor ya no se conforma con lo básico: quiere foils, barnices, relieves, metálicos y materiales que evoquen exclusividad.
Sustratos, tintas y... ¿agua?
Los materiales también están en evolución. Desde etiquetas resistentes a humedad o refrigeración, hasta sustratos biodegradables y sostenibles, las necesidades se multiplican. En ese contexto, las tintas base agua emergen como una alternativa sólida por su calidad y ventajas ambientales.
“El mercado se convierte en una jungla de variantes. No hay una sola máquina que lo haga todo. Es muy distinto al offset. En etiquetas, el futuro es de los nichos: aplicaciones específicas, tirajes cortos, materiales especiales. Y eso los hace rentables”, señala Yañez.
El boom de las ediciones limitadas
Desde el punto de vista de la demanda, el mercado se fragmenta: “Ya no se trata de imprimir 100,000 botellas de whisky. Ahora son 200 etiquetas para un evento, 300 para una edición conmemorativa. Esto eleva el valor del producto y permite a los impresores operar en modelos más rentables y flexibles”.
Esta hiperpersonalización, impulsada por el consumidor final, redefine también el rol del impresor. “El fabricante de etiquetas se convierte en integrador de soluciones. Pasa de ser un impresor a ser agencia de medios, de imagen, de comunicación visual”.
Demanda inmediata y tecnología en tiempo real
La velocidad es otro factor clave. “Antes veías una tecnología en otro país y esperabas un año a que llegara. Hoy es simultáneo. Sale un nuevo cabezal o una tinta de seguridad y el mercado te la pide al día siguiente”, afirma Yañez. Esta dinámica obliga a fabricantes y convertidores a mantenerse al filo de la innovación.
La inteligencia artificial en diseño y producción
Y como en otras áreas de la industria gráfica, la Inteligencia Artificial ya comienza a dejar huella. Desde la creación de diseños basados en patrones y preferencias, hasta la optimización de tirajes cortos y la segmentación de campañas, la IA representa una herramienta poderosa, especialmente en un entorno tan personalizado.
Etiquetas como experiencia visual, tecnologías en evolución constante, y un consumidor que busca cada vez más exclusividad.
Para Héctor Yañez, el reto está en saber elegir las herramientas adecuadas y encontrar el equilibrio entre innovación, diferenciación y rentabilidad.
“No hay una máquina que lo haga todo. Pero hay muchas formas de hacer cosas únicas. Y ahí está el valor.”
Etiqueta y futuro: una conversación con Leopoldo Bravo, director de DURST México
En el dinámico mundo de la impresión de etiquetas, los cambios no solo son constantes, sino que parecen acelerarse.
Así lo percibe Leopoldo Bravo, director de DURST México, quien compartió con Bazar Gráfico una breve pero contundente reflexión sobre el estado actual del mercado y su proyección a futuro.
Más jugadores, más exigencias
“El mercado está cambiando y se está volviendo más exigente”, afirmó Bravo al ser cuestionado sobre la situación global de la impresión de etiquetas. A pesar de la incertidumbre y los múltiples factores en juego, una cosa es clara: hay más soluciones y más actores participando en la industria, lo que redefine las reglas del juego y obliga a todos a evolucionar rápidamente.
¿Hacia dónde apunta DURST?
Desde el centro de innovación de DURST conocido como DOORS, la mirada está puesta en migrar a altos volúmenes con tecnología inkjet. En particular, Bravo destaca el papel del inkjet de 420 mm de ancho, una solución que no solo promete eficiencia, sino también versatilidad en los flujos de trabajo.
“El inkjet, sobre todo con ese ancho, permite integrar tecnologías analógicas como el flexo únicamente para acabados, logrando un sistema híbrido que optimiza la producción y agrega valor en línea”, explicó. Y si bien el enfoque actual se centra en CMYK, la clave está en la agilidad de respuesta ante la demanda de personalización y variedad del consumidor final.
La carrera contra el tiempo
Las marcas están presionando por tiempos de entrega más cortos y mayor diversidad de aplicaciones. Para Bravo, esto exige respuestas no solo en impresión, sino también en terminados rápidos y eficientes. “Hoy la impresión digital ya cumple. El reto ahora está en cómo terminar igual de rápido que se imprime”, señala. Aquí es donde el embellishment o embellecimiento toma protagonismo, especialmente cuando puede realizarse en línea y sin tiempos muertos como la espera de clichés o troqueles.
¿Y el tiro corto? Más vigente que nunca
A la pregunta sobre la permanencia del tiro corto, Bravo fue enfático: “Sí va a seguir”. El tiraje corto con variabilidad de datos es ya una constante, y lo digital lo cubre con eficiencia. El desafío está en mantener esa misma velocidad y flexibilidad en los acabados, algo que se está resolviendo con nuevas soluciones de software e integración de procesos.
Lecciones desde Brasil
Recientemente en FESPA São Paulo, Bravo encontró inspiración en una imprenta parte del grupo Simpres (asociado a Vistaprint), que conjuga tecnología offset y digital de forma estratégica. “Con tres prensas Heidelberg de ocho colores y cuatro prensas índigo de medio pliego, logran imprimir bajo demanda con costos y tiempos que resultan más atractivos incluso con offset que con digital, gracias a la automatización total del proceso”, comenta.
Este modelo híbrido apunta hacia una automatización total, donde el software se convierte en el verdadero eje de eficiencia. Bravo concluye con una visión clara: “El futuro ya no está solo en la impresión en sí, sino en cómo integramos el embellishment y el software para lograr una cadena de producción fluida, rápida y rentable”.
Jetrix: Innovación, especialización y futuro en la impresión de etiquetas
Conversar con Julián Robledo, director y fundador de Jetrix, es adentrarse en una visión estratégica de la industria de etiquetas y empaque, marcada por la innovación, la especialización y una mirada clara hacia el futuro.
Fundada hace 16 años, Jetrix ha construido su identidad sobre un principio sólido: romper esquemas. “Desde el inicio apostamos a la innovación. Y la innovación cuesta, porque implica construir desde cero”, comenta Robledo. Ese enfoque les permitió posicionarse como una alternativa real ante un mercado con pocas opciones, pero también les exigió un alto grado de constancia.
Especialización como ventaja
Actualmente, Jetrix concentra su operación en soluciones para banda angosta en el sector de etiquetas y empaque. Robledo es enfático en que esta especialización es clave: “No queremos desenfocarnos. Mantenernos dentro de nuestro nicho nos permite brindar un servicio excelente y asegurar que las inversiones de nuestros clientes realmente les funcionen”.
Más allá de la venta de equipos, la filosofía de Jetrix se centra en crear un ecosistema completo, que incluya asesoramiento, soporte técnico y consumibles. “La postventa es fundamental. Es la que al final garantiza el éxito del negocio y también una parte esencial de nuestro propio crecimiento”.
El empaque como
canal de comunicación
Sobre la evolución del mercado, Robledo destaca la resiliencia del sector. A pesar de crisis globales —como la pandemia—, la industria de etiquetas y empaques no se detuvo. “Va vinculada al consumo, a alimentos y medicinas. Es un sector que sigue creciendo de forma sostenida”.
Pero más allá de su estabilidad, la industria se transforma. La etiqueta y el empaque son cada vez más protagonistas del producto. “No tener una estrategia adecuada de comunicación visual puede poner en riesgo la percepción del producto”, advierte.
Más opciones, menos márgenes
Para el impresor, este escenario representa un mercado de compradores: más alternativas y precios competitivos. Pero para los proveedores, implica un reto de rentabilidad. “El mercado está cada vez más competido. Nosotros debemos enfocarnos en dar valor, servicio y acompañamiento constante”.
La conversión como diferenciador
En este contexto, los procesos de conversión y terminados toman un nuevo protagonismo. “Imprimir ya no es el problema. Todas las tecnologías imprimen bien. La clave está en el valor agregado, en lo que comunicas a través del empaque”. Robledo prevé que la creatividad, los terminados y la capacidad de innovación serán los motores del crecimiento.
En términos tecnológicos, la expansión del inkjet UV ha redefinido el panorama. “Aunque el tóner sigue siendo importante, el inkjet ha ganado espacio y desarrollo. Hoy hay muchas más marcas, más opciones. Eso beneficia al impresor, pero presiona a los proveedores”.
¿Y la inteligencia artificial?
Un factor emergente que podría reconfigurar aún más el entorno es la Inteligencia Artificial (IA). Robledo ya la percibe activa, especialmente en el área de servicio técnico: “La IA ya forma parte del software de muchas máquinas, anticipando fallas y ayudando a los operadores a actuar antes de que el problema ocurra”.
Respecto a diseño y creatividad, es más cauto: “Aún está por verse hasta dónde puede llegar. Puede generar ideas a partir de patrones, pero no sabemos si puede sustituir la creatividad humana”. En cualquier caso, reconoce que será un factor clave a observar.
Elegir bien será decisivo
Con un mercado más dinámico pero también más saturado, la elección tecnológica será crítica. “El impresor tiene la responsabilidad de elegir bien. No todas las marcas sobrevivirán. Y elegir mal puede tener consecuencias importantes”, advierte Robledo.




