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Transformación Digital, la Ola de Oro

Nos encontramos atravesando un momento histórico para la humanidad, envueltos en un entorno que por sus características se conoce como VICA - Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad.

01 Julio 2020

Y aunque el concepto fue introducido por el ejército de los Estados Unidos a final de la década de los 80’s, hoy es perfectamente aplicable al mundo de los negocios y la vida cotidiana. En un escenario como éste, planear a corto y mediano plazo, implica un reto mucho mayor de lo que normalmente ya es la planeación. Ante una situación como esta, hay tres características que me parecen fundamentales para poder enfrentarla y salir adelante; fortaleza, agilidad y flexibilidad.

Por un lado se requiere la fortaleza mental para sobrellevar los retos que plantea el medio, y desde la perspectiva de negocios, liquidez, un activo vital. Todos hemos escuchado el dicho “cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos”. El reto actualmente no solamente es cuidar la liquidez de nuestros negocios, sino también entender y apoyar a nuestros clientes y proveedores cuidando la de ellos. En la medida que logremos esto, cuidaremos nuestro negocio al cuidar el de ellos y viceversa. La fortaleza está en todos.

Al mismo tiempo, debemos tener agilidad en la toma de decisiones. La precisión y la inteligencia con que las tomamos es importante, como lo es también equivocarnos rápido, aprender, y seguir adelante rápido. No hay tiempo que perder en este momento. Debemos agregar que la agilidad también está en la creatividad. El mundo cambió, y no volverá a ser lo que era nunca. Seamos ágiles en crear modelos de negocio, productos y servicios adicionales y paralelos, que dentro de nuestro entorno nos acerquen más a nuestros clientes, e incluso nos abran nuevos horizontes y mercados.

Y por último hay que flexibilizar nuestra forma de ver el negocio al máximo. La forma en que operamos hasta hace unos meses, no es, ni será igual nunca. La infraestructura que tenemos probablemente no sea la adecuada para enfrentar los retos del presente, y futuros de corto y mediano plazo. Los equipos con los que contamos, aunque quizá tradicionalmente eran lo ideal, posiblemente hoy, nuevos o viejos, hayan quedado obsoletos por una cuestión de realidad ante la situación que se plantea frente a nuestros negocios.

La transformación digital en todos los ámbitos se aceleró a una velocidad sin precedentes. Los cambios que se pronosticaba tomarían años, se han llevado a cabo en meses. Y cuando hablamos de “en meses”, nos referimos a los últimos 3 ó 4 meses. Hoy no nos vemos “cara a cara”, nos vemos vía plataformas digitales; vendemos nuestros productos a través de plataformas web; y hacemos nuestras vidas y llevamos a cabo negocios de formas que hace tan solo unas semanas eran algo fuera de lo normal e incluso “inaceptables”.

En nuestra industria los procesos digitales, impresión, acabados y comercialización, sufren de estigmas como “imprimir en digital es caro”, “los equipos son muy lentos”, y sobre la venta de impresos vía web “poca gente compra por internet”. Sin embargo transformarse digitalmente no es únicamente un tema de tecnología, o de visión industrial sobre un “punto de cruce” o convergencia entre tecnologías, es una cuestión de forma de pensar y ver el negocio, un tema de mindset. Si hay un momento en la historia y la industria para subirse a “la ola digital” es este. Esta es una oportunidad de oro para hacerlo.

Desde la perspectiva de negocios, debemos entender las necesidades de nuestros clientes, y no en cuanto a cantidad de etiquetas, cajas, bolsas o cualesquiera que sea el producto impreso que proveamos, o de tiempos de entrega, sino desde su óptica de negocios. Debemos conocer a fondo la cadena de suministro y negocio de nuestros clientes, a fin de sumar valor como proveedores. ¿Cuál es el impacto que la situación actual está teniendo en sus negocios -el negocio de nuestros clientes-? ¿Cuál es la mejor forma en que podemos ayudarlos a atender las demandas inesperadas y poco pronosticables? ¿Cómo podemos participar en el manejo de inventarios, a través de proveerles lo que necesitan cuando lo necesitan - inventarios justo a tiempo - ? Subirnos a esta ola de oro requiere como lo dije antes, un cambio importante en la forma de ver y hacer negocios. Por ejemplo, es importantísimo conocer los costos e impacto financiero que tiene el manejo y almacenamiento del inventario para nuestros clientes; la destrucción por obsolescencia en los mismos; la demora en tiempos de entrega por falta de los mismos. En este momento, tenemos una oportunidad sin precedentes para pasar de ser impresores o convertidores, y convertirnos en socios estratégicos de negocios de nuestros clientes.

Al igual que la pandemia modificó nuestros hábitos de consumo, la tecnología digital y la aceleración en la adopción de ésta, han tenido un impacto fortísimo en la cadena de suministro. La teoría de “oferta y demanda”, en un entorno como el que vivimos, dominado por consumidores que cada vez más compran digitalmente, se invirtió. Hoy en muchos segmentos y mercados vemos primero la “demanda” para después producir el bien o servicio que se “oferta”. Lo vemos en libros, que existen en un archivo digital hasta que el consumidor los compra, recién ahí se imprimen, encuadernan y envían de forma física. Igualmente el mundo textil y de la moda, está sufriendo este cambio. Un tiempo atrás lo tradicional era tener las colecciones “Primavera-Verano” y “Otoño-Invierno”. Hasta que algún influencer en redes sociales, crea tendencia con su prenda de vestir, la gente incrementa la demanda instantáneamente, y el productor debe alinearse con la casa de moda para producir instantáneamente dicha prenda, hasta que cambie “la moda” nuevamente.

Por donde lo analicemos, el mundo cambió, se volvió digital y no hay vuelta atrás. Hoy poca gente sabe o recuerda que existe un teléfono de línea fija pegado a la pared, con un costo por minuto infinitamente menor al del teléfono celular. El valor que nos trae la tecnología digital de nuestro teléfono celular es tan grande, que no pensaríamos en volver al teléfono de línea fija, aun cuando el diferencial en costos sea tan abismal. Eso es lo que la transformación digital implica, llevar tanto valor a nuestros clientes a través de cambiar nuestra forma de hacer y plantear nuestro negocio, que el costo de nuestro producto o servicio, sea un tema irrelevante para quien lo compra.

Alberto Prieto, Socio director en MRN Business Consulting, ha participado en proyectos de consultoría y emprendedurismo tanto en la industria gráfica como retail. En HP fue responsable de las ventas de la división Indigo para América Latina y el Caribe; además de Socio Director en Sun Digital para América Latina. Orador en múltiples foros nacionales e internacionales en de la Industria Gráfica.