La impresora idónea para el trabajo: tecnologías digital, híbrida y flexográfica

07 Mayo 2025
Por Mike Barry, Commercial Manager – Digital Printing de Domino Printing Sciences
La impresión digital ha madurado en el mercado de etiquetas, representando un 21.6% del valor global en 2024. Aunque es ideal para tiradas cortas y personalización, muchos fabricantes mantienen tanto equipos digitales como flexográficos para maximizar eficiencia y rentabilidad. Mike Barry, Commercial Manager de Domino Printing Sciences, analiza las claves para lograr este equilibrio.
Más allá de la longitud de la tirada: un enfoque práctico
Tradicionalmente, la elección entre tecnologías flexográfica, digital o híbrida se basaba principalmente en el tamaño de la tirada. Las tiradas largas se asociaban con flexografía, mientras que las tiradas cortas con alta variabilidad se realizaban en digital. Sin embargo, este enfoque está evolucionando. Hoy, los fabricantes buscan maximizar sus recursos, evitando decisiones limitadas únicamente al volumen, lo que puede impactar la eficiencia operativa. Esto ha impulsado el crecimiento de soluciones híbridas, que se espera que superen los 16,530 millones de dólares para 2034, con un crecimiento anual del 12%.
Equilibrando disponibilidad y demanda
Maximizar el tiempo de funcionamiento es esencial para la rentabilidad. Por ejemplo, un trabajo que combina impresión digital y acabados podría producirse en una sola pasada en una impresora híbrida. Sin embargo, para optimizar el uso del equipo, podría ser más eficiente usar una prensa digital para la impresión y realizar los acabados por separado, evitando tiempos de inactividad en las estaciones flexográficas. Además, las soluciones híbridas permiten una mayor flexibilidad, adaptándose mejor a los cambios en la demanda y las variaciones en los pedidos, lo que es crucial para manejar múltiples SKU sin perder eficiencia.
Trasladar tiradas cortas de flexografía a digital también libera capacidad para trabajos más grandes, reduciendo el tiempo de configuración y el desperdicio de materiales. Para trabajos con múltiples SKU, una solución híbrida puede ser más eficiente si se comparten elementos de diseño como troquelado y barnizado, ya que permite aplicar cambios gráficos sin interrumpir el proceso de impresión.
Desafíos en la gestión de la calidad de color
Mantener la consistencia del color entre tecnologías es otro reto. Aunque las prensas híbridas ofrecen ventajas para trabajos que combinan elementos analógicos y digitales, pequeñas variaciones de color pueden impactar la calidad. Esto ha llevado a algunos fabricantes a preferir tecnología inkjet digital incluso para trabajos que típicamente se harían en flexografía, priorizando consistencia y precisión en el color. Las tecnologías de control de color, como el espectrofotómetro en línea y las herramientas de gestión de color avanzadas, son cada vez más esenciales para garantizar resultados uniformes en todas las plataformas.
Optimización del flujo de trabajo y productividad
La elección de tecnología también impacta la eficiencia del flujo de trabajo. Una estrategia que combina lo mejor de cada tecnología puede ayudar a minimizar tiempos muertos y mejorar la rentabilidad general. Por ejemplo, las estaciones flexográficas en una línea híbrida pueden ofrecer una aplicación más eficaz de colores intensos y sólidos, reduciendo costos y mejorando la apariencia de las etiquetas.
Conclusión
No existe un enfoque único para elegir entre flexografía, digital e híbrido. El equilibrio ideal depende de las demandas del cliente, la disponibilidad del equipo y los objetivos de eficiencia. Contar con un socio tecnológico confiable puede marcar la diferencia para maximizar el tiempo de actividad y mantener una operación rentable y competitiva a largo plazo. Además, una planificación estratégica que contemple el uso óptimo de cada tecnología es esencial para adaptarse a las cambiantes demandas del mercado y mejorar la satisfacción del cliente.



