Durst - Etiquetas en Marcha

01 Mayo 2026
Cuando una planta decide apostar por una prensa nueva no se trata solo de velocidad: es una apuesta por consistencia, por reducir desperdicio y por abrir servicios que antes no eran rentables.
West Coast Labels (WCL) eligió la Durst RSCi para dar ese salto, una máquina pensada para unir alta resolución, rapidez y flexibilidad de materiales, y con ella reconfigurar la forma en que se atiende al cliente y se diseña la producción.
De la bandeja de salida al cliente satisfecho
La primera mañana tras la instalación, en WCL notaron algo sencillo y poderoso: menos llamadas por reimpresiones, la RSCi estabilizó colores y registro, lo que redujo las rondas de prueba y las correcciones en preimpresión.
La máquina aporta velocidad y detalle técnico, pero su valor real aparece en las aplicaciones concretas. WCL empezó a ofrecer etiquetas premium para cosmética y bebidas con acabados que antes requerían subcontratar, y pudo producir series limitadas y variantes regionales sin encarecer el proceso.
En el día a día, la RSCi facilita la personalización y la producción bajo demanda, campañas promocionales, ediciones numeradas y etiquetas con datos variables dejaron de ser proyectos costosos; ahora son servicios que se venden como paquetes. El equipo comercial de WCL aprovechó esto para diseñar ofertas que combinan diseño, impresión y logística, transformando pedidos puntuales en relaciones recurrentes con clientes que buscan agilidad y calidad.
Invertir en una prensa como la Durst RSCi no es solo comprar equipo; es comprar la posibilidad de contar mejores historias en cada etiqueta. Cuando la producción deja de ser una preocupación, el diseño recupera su lugar y la empresa puede convertir cada pieza impresa en una promesa cumplida.




