Desafío en los empaques
 

01 Agosto 2026

Elegir un alimento para una mascota se parece cada vez más a seleccionar un producto para consumo humano. Los compradores comparan ingredientes, revisan beneficios nutricionales, buscan certificaciones y analizan el origen de las materias primas antes de tomar una decisión. Esa evolución ha convertido a las etiquetas en un punto de encuentro entre la confianza del consumidor, la estrategia de marca y el cumplimiento regulatorio.

Las empresas dedicadas a la alimentación para mascotas administran portafolios con múltiples presentaciones, sabores y formatos destinados a distintos países. Mantener actualizada toda esa información implica coordinar equipos de diseño, áreas legales, especialistas en regulación y responsables de producción.

Cuando este trabajo depende de hojas de cálculo, correos electrónicos o revisiones manuales, aumenta la posibilidad de inconsistencias, retrasos y costosas reimpresiones. A ello se suman nuevas disposiciones sobre declaraciones nutricionales, ingredientes, etiquetado orgánico y transparencia para el consumidor, que elevan el nivel de complejidad.

Frente a este panorama, Esko propone centralizar la gestión del arte gráfico mediante plataformas como WebCenter, capaces de integrar el desarrollo de etiquetas, las revisiones, el control de versiones y las aprobaciones en un mismo entorno colaborativo. Esta digitalización permite que todas las áreas involucradas trabajen sobre información actualizada, reduzcan retrabajos y aceleren la llegada de nuevos productos al mercado. Un ejemplo es Making Pet Food Matters (MPM), que logró agilizar sus procesos globales de aprobación y fortalecer el control del cumplimiento normativo tras implementar esta solución.

Las etiquetas ya no son únicamente un soporte para comunicar información; también reflejan la capacidad de una marca para responder con precisión a un entorno regulatorio cambiante. Contar con herramientas que ordenen ese proceso permite dedicar menos tiempo a corregir errores y más a desarrollar productos competitivos.

Gestionar correctamente el etiquetado puede convertirse en una ventaja tan importante como la calidad del alimento que hay dentro del envase.•

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