Bobst - Diseñando el futuro
 

01 Enero 2026

En 1940, BOBST presentó la primera prensa Autoplatina® AP 900, capaz de procesar hasta 70 hojas por minuto. Lo que en su momento fue un salto revolucionario en automatización y precisión, hoy se celebra como el origen de una tecnología que definió el ADN de todas las troqueladoras planas modernas. 

A 85 años de su lanzamiento, la Autoplatina® sigue siendo referente de innovación, garantizando calidad y eficiencia en aplicaciones que van desde empaques de consumo masivo hasta soluciones de lujo.

Beneficios técnicos que marcaron la diferencia

La Autoplatina® permitió pasar de procesos manuales y lentos a un sistema automatizado que ofrecía velocidad, repetibilidad y seguridad. Esto significó:

  • Mayor productividad: reducción de tiempos de producción y capacidad de atender tirajes más grandes.
  • Precisión constante: cortes exactos que aseguraban calidad uniforme en cada pieza.
  • Menor dependencia de mano de obra intensiva, liberando recursos humanos para tareas de mayor valor.
  • Estos beneficios se convirtieron en estándares de la industria y siguen vigentes en las máquinas actuales.

Hoy, las troqueladoras planas de BOBST integran sistemas digitales, automatización avanzada y soluciones de sostenibilidad, pero todas mantienen el espíritu visionario de la Autoplatina®. La celebración de estos 85 años no es solo un homenaje histórico, sino un recordatorio de que la innovación técnica puede transformar industrias enteras y abrir caminos hacia el futuro.

La innovación de BOBST no solo mejoró la técnica, también abrió nuevas posibilidades en aplicaciones:

  • Cartón plegable: producción masiva de empaques para alimentos, bebidas y productos farmacéuticos.
  • Packaging premium: acabados de alta precisión para cosméticos, vinos y productos de lujo.
  • Cartón corrugado: soluciones resistentes para logística y transporte.

Gracias a la Autoplatina®, las imprentas y convertidoras pudieron diversificar su oferta y atender mercados cada vez más exigentes.

La Autoplatina® de BOBST es mucho más que una máquina: es un símbolo de cómo la tecnología puede cambiar la forma en que producimos y consumimos. Su impacto en productividad, precisión y aplicaciones de packaging sigue vigente, y su legado inspira a las imprentas y convertidoras a mirar hacia adelante con confianza.